El Agente de la Propiedad Inmobiliaria

Qué es un API

El Agente de la Propiedad Inmobiliaria (API) es un profesional cualificado que opera en el mercado inmobiliario y que está regulado por Real Decreto 1294/2007.
Para ser Agente de la Propiedad Inmobiliaria es necesario estar en posesión del Título Oficial expedido por el Ministerio de Fomento o contar con un título universitario.

El mercado inmobiliario está necesitado de absoluta transparencia y de máxima seguridad jurídica, más aun cuando el principal objeto de la mediación inmobiliaria es la vivienda, bien de primera necesidad
que tiene atribuida constitucionalmente una función social esencial.
La intervención de un API, como profesional acreditado, aporta la garantía necesaria para que el acuerdo de voluntades y el contrato inmobiliario esté dotado de la seguridad precisa.
Un proceso o una inversión inmobiliaria exigen apoyo profesional para evitar el riesgo de contratos erróneos, fraudes o incumplimientos.

El Agente de la Propiedad Inmobiliaria está reconocido ante la Administración como profesional legalmente habilitado y titulado lo que supone una gran garantía en el desarrollo de su actividad para aquellos
clientes con los que trata.
Su actuación está encaminada a velar por la defensa de los intereses de todas las partes que intervienen en una operación y poniendo al servicio de los usuarios su conocimiento del mercado y del marco legal que debe envolver la operación en cuestión. En definitiva, el API posee un amplio conocimiento del mercado inmobiliario a disposición de los consumidores y usuarios.

Principales operaciones en las que interviene un Agente de la Propiedad Inmobiliaria

  • Compraventa

    de toda clase de bienes inmuebles (viviendas, locales, solares, fábricas, naves industriales, hoteles, instalaciones deportivas).

  • Permuta

    de toda clase de bienes inmuebles.

  • Arrendamiento

    de fincas rústicas, urbanas, locales de negocio, industrias, comercios, oficinas y cuantas operaciones sobre arrendamiento puedan compararse a los mismos.

  • Arrendamientos

    de temporada rústicos, urbanos e industriales.

  • Peritación

    de bienes y derechos inmobiliarios de cualquier tipo.

  • Tramitación y promoción

    de asuntos relativos a operaciones inmobiliarias ante cualquier organismo estatal, autonómico, provincial o municipal.

  • Asesoramiento y tramitación de las hipotecas.